lunes, 29 de abril de 2013

La depresión económica española en comparación. ¿Perspectivas y salidas?.

Crisis económica española: comparación, perspectivas y soluciones.

Ignacio Escañuela Romana.
29/04/2013.

La depresión económica que vivimos en España se ha convertido en un hecho diferencial y característico de algunos países. Voy a intentar mostrar en datos que no es un recesión universal y que es preciso encontrar soluciones particulares para los Estados que, como España, se encuentran en una unión monetaria erróneamente concebida y diseñada.

Para mostrar que es una recesión diferencial voy a realizar una comparación entre cuatro países: Alemania, Francia, España, Estados Unidos.

Comienzo por el PIB trimestral real, que es una medida de la renta nacional real: una estimación de la producción real, descontando las variaciones en precios, trimestral, de todo el país. Quito, primero, la estacionalidad para evitar resultados erróneos.

Veamos el PIB real trimestral en número índice, y en dos períodos, uno desde el inicio de la zona euro hasta hoy, y otro desde el comienzo de la crisis a mitad de 2008.




Se puede observar que el PIB español se comportó por encima de los principales países de la zona euro, y de Estados Unidos, hasta el inicio de la crisis. Sin embargo, la depresión económica nos ha afectado mucho más fuerte y no se ve un cambio significativo en esta evolución. De hecho, Alemania y Estados Unidos han superado los niveles iniciales, mientras nosotros nos vamos hundiendo: ¡una reducción de casi el 6% y previsiones para este año de –1’5%!. Se trata de una caída que un país no puede soportar.

En medio de esta recesión que se ha convertido para España y otros países (Portugal, Grecia, Italia y otros) en un hecho diferencial: ¿Se ve la salida tras el túnel?.

La respuesta es NO. Veamos la tasa de inflación al consumo, armonizada, para Alemania, Francia y España. De nuevo, desestacionalizada y en números índice.



Aunque el IAPC no es un indicador exacto de la posición de precios frente al exterior, sí es un índice que nos aproxima a la evolución de esa posición.

Es decir, si nuestros precios se incrementan por encima de los de los países que son nuestros principales socios comerciales, y ese incremento se da de manera continuada, y dentro de una unión monetaria que no permite devaluar, entonces tendremos problemas con el saldo de la balanza de pagos por cuenta corriente frente al exterior. Más tarde o más temprano, tendremos que reducir la demanda agregada, y en medio de una recesión, disminuir importaciones, aumentar exportaciones y equilibrar el saldo. En esa recesión estamos.

Y lo que nos dice el índice de precios comparado es que los nuestros han crecido en comparación demasiado. De ahí que tengamos problemas con el saldo exterior. Increíblemente, el Ministro español de Economía afirma que el reequilibrio del saldo exterior que se observa indica que vamos a salir a medio plazo de la crisis. ¡Un estudiante de primer de Economía sabe que es el resultado de la depresión económica y que volvería a pasar a números negativos si se diese el más mínimo crecimiento económico!. 

Porque: con la depresión diferencial, ¿hemos podido equilibrar nuestros precios relativos?. La caída brutal en la demanda agregada, el crecimiento del paro, la caída de los salarios y las condiciones pésimas del trabajo: ¿han permitido que nuestros precios crezcan por debajo dándonos mejores perspectivas de equilibrio externo con crecimiento?.

Veamos los datos.

 
 
Se puede observar claramente que los precios españoles siguen creciendo por encima de los alemanes o franceses. A pesar de que nuestra economía cae en picado, no hemos podido  equilibrar nuestra posición. Seguimos ofreciendo bienes y servicios cada vez más caros.

No es extraño que nuestras perspectivas no mejoren. Ya he detallado anteriormente las opciones por orden de preferencia:
- Alemania lidera un programa de expansión fiscal y de la demanda interna de los principales países de la zona euro. El tirón permite sacar a España y los demás de la depresión.
- Si no existe este programa. España abandona el euro, realiza una quita de deuda, deprecia su moneda. Sé que esta opción se considera generalmente una locura, pero en medio de una zona monetaria dedicada a la austeridad, dentro de un país con precios excesivamente altos, no hay más alternativa. ¿O  preferimos seguir creando paro y pobreza?. La única razón por la que Islandia ha salido de la crisis es que no está atada por el euro, y puede y ha querido aplicar programas de expansión.

Salir del euro, depreciar y quitar deuda, imponer programas de expansión de la demanda, sólo originarían una contracción económica a corto plazo. Seguir con la política actual nos llevará a prologar esta depresión, dañnado nuestras perspectivas de crecimiento a largo plazo.


viernes, 12 de abril de 2013

Nuevo Decreto Andaluz de la Vivienda.

Decreto andaluz sobre vivienda: un esbozo de evaluación microeconómica.

Ignacio Escañuela Romana.

Voy a intentar evaluar someramente las consecuencias económicas del recién aprobado Decreto andaluz sobre vivienda ("sobre la Función Social de la Vivienda"). El único criterio es la objetividad.

Las principales medidas introducidas son:

- Expropiación del uso de una vivienda objeto de desahucio, durante tres años. Cesión por un alquiler a la familia que iba a ser desahuciada.

-  Sanciones de hasta 9000 euros para las entidades jurídicas que posean viviendas vacías durante seis meses. Incentivos y ayudas para su alquiler.

Está claro que la vivienda digna es un derecho humano de obligatorio cumplimiento. Es también obligatorio que garanticemos esta vivienda a toda familia desahuciada.

Pero, es totalmente necesario conocer las consecuencias del Decreto y, para ello, distinguir las consecuencias a corto plazo y a largo plazo.

A corto plazo.

La amenaza de expropiación del uso durante tres años, sumada a la perspectiva de multas por viviendas desocupadas, generará una expansión repentina de la oferta. En consecuencia, habrá mayor stock de viviendas en venta y alquiler, y bajarán los precios.

A corto plazo, se logran los objetivos buscados, consiguiendo que más familias tengan acceso a la vivienda.



A largo plazo.

La amenaza de expropiación de la vivienda que vaya a construir, o que el banco pudiese financiar, sumada a la posibilidad de multas si no se consigue encontrar un comprador o arrendatario, provocan una subida de los costes de construcción. Este incremento hará bajar la oferta a largo plazo de viviendas, por lo que aumentará el precio y bajará el stock ofrecido. Se llegaría a largo plazo a una situación peor que la actual, conforme el incremento de la población, de la renta, y el deterioro de las viviendas existentes tengan impacto sobre el stock de viviendas que ahora no crece.

No se garantizaría la vivienda a largo plazo, sino lo contrario.

Para entender todo este razonamiento, voy a hacer una comparación. Supongamos que tengo un puesto de lechugas en el mercado y se me amenaza con quitarme las lechugas que me sobren al final de la jornada con el fin de acabar con el hambre. A mí me gustaría llevármelas de nuevo al día siguiente para su venta, pero no me dejan. Entonces lo que  haré el mismo día en que se impone la decisión inesperada de la autoridad es vender a menor precio las   lechugas, para que no me quede ninguna al final de la jornada. Pero al día siguiente reacciono llevándome menos lechugas para evitar que me sobren y esto puede provocar un aumento incluso de los precios de mi producto.

Del mismo modo, la Junta conseguirá que los bancos coloquen sus propiedades bajando los precios. Pero a largo plazo, se reducirá la financiación otorgada a vivienda y se fabricarán menos. Los precios subirán.

¿Dónde está el error?. Es muy simple, si me dedico a intervenir el mercado tocando precios y cantidades, tengo que hacerlo al completo. Todo o nada. Para evitar la escasez de las lechugas a medio/largo plazo, tiene que ser la misma autoridad la que se ocupe de venderlas.

Del mismo modo, si la Junta quiere evitar que su Decreto produzca la caída en la construcción y oferta de nuevas viviendas, lo que tiene que hacer es construirlas por sí misma. Los constructores privados no van a hacerlo: el incremento en los costes provocará que promuevan menos.

Todo o nada. La Junta ha aprobado un Decreto que implica necesariamente una intervención presupuestaria en la economía: aumentar el gasto público dramáticamente en el sector.


La expansión del gasto en viviendas puede hacer de dos maneras, lógicamente. O continúa subvencionando la construcción realizada por terceros, pero con un impacto real reducido, o se dedica a realizar promociones de viviendas nuevas directamente, por ejecución directa.

Creo, en fin, que el Decreto opta por la intervención en el mercado de viviendas, y esta medida implica que se dé un aumento drástico del gasto público. Esta aplicación presupuestaria debe estar ya prevista y comprometida a partir del próximo año.


lunes, 8 de abril de 2013

¿CÓMO PODEMOS ESTIMULAR LA ECONOMÍA SIN INCREMENTAR EL DÉFICIT PRESUPUESTARIO?.

Ignacio Escañuela Romana.

7 de abril de 2013.

España: ¿Dónde estamos?. Es cierto que el déficit en los últimos años ha sido muy alto: más de 400.000 milllones de euros, a niveles que han rondado el 9% del PIB. Actualmente alrededor del 7%. La deuda pública acumulada alcanza el 85% del PIB español y su aumento es muy rápido en los últimos años.

En estas circunstancias, es cierto que la opción de expansión presupuestaria española es muy limitada. Es decir, a pesar de la depresión económica, apenas  podríamos oponerle un incremento neto importante en el gasto público. En el contexto de la unión monetaria, sin políticas cambiaria ni monetaria, la capacidad fiscal neta española es muy pequeña.

A esto se añade la voluntad declarada del Gobierno español de rebajar los gastos públicos, aun a costa de reducir servicios esenciales e inversiones que la economía precisa desesperadamente. La derecha ha cambiado la teoría económica por la brujería: la austeridad aumentará la confianza y ésta generará crecimiento. Esto es simplemente imposible: reducir la demanda produce una caída en la producción.

Pero, entonces, si no podemos expandir el gasto neto, ¿qué opciones quedan?. Es decir, supongamos que mañana hay elecciones al Congreso y Senado, y, por lo tanto, al Gobierno de España. Supongamos, además, que los partidos de izquierda, con sus diferencias, tienen una mayoría suficiente para gobernar y deciden pactar para hacerlo. Digamos, una situación similar a la actual en Andalucía. ¿Qué podrían hacer?.

Incluso en ese entorno de presupuestos controlados, puede aplicarse una política presupuestaria/ fiscal significativamente expansiva, a través de los siguientes elementos. Stiglitz los considera en su libro El Precio de la Desigualdad.

Primero, expandir gastos e ingresos fiscales en la misma medida. Se conoce como el multiplicador del presupuesto equilibrado: el Gobierno gasta el 100% de lo que recauda, mientras que las personas que pagan sus impuestos ahorrarían una parte de lo que tienen ahora que pagar al Estado. Esa tasa de ahorro que el Estado no tiene es lo que ahora se evita, generando un estímulo a la demanda.

Segundo, introduciendo impuestos más progresivos, que incidan proporcionalmente más sobre las personas cuya renta es más alta. Voy a poner el ejemplo del IRPF o impuesto sobre la renta de las personas, aunque la reforma fiscal debería incidir especialmente en las rentas del capital y en el impuesto de sociedades. Si subimos los tipos impositivos a las personas con más rentas anuales y transferimos ese dinero, a través de programas de ayuda, a personas de renta baja, lo que hacemos es crear un sistema más equitativo y, al mismo tiempo, expandir la demanda. Las personas con más baja renta, tienen inevitablemente una tasa de ahorro menor, por lo que gastan casi toda o toda su renta. Las personas más ricas hubiesen ahorrado más del dinero que ahora se ven obligadas a transferir al Estado. La diferencia en el ahorro entre ricos y pobres es lo que ocasiona otro estímulo a la demanda y, en consecuencia, a la producción y el empleo.

Tercero, los gastos del Estado deben centrarse en programas de alta incidencia en la demanda. Transferir dinero a grandes empresas en forma de subvenciones, incrementa la disponibilidad de personas que ahorran mucho (sencillamente porque tienen mucho). Transferir dinero a personas que viven en torno al umbral de la pobreza, aumenta el gasto global porque tienen tan poco que están obligadas a gastarlo todo. Estimula a la economía la transferencia que se realiza al pobre, y la desestimula si se la envía al rico.

Por lo tanto, existen posibilidades y alternativas. Incluso en esta circunstancia económica.

Ésta es una propuesta de política económica alternativa. Su base teórica es el keynesianismo. No modifica la estructura del sistema, pero sí da una respuesta directa a la evolución actual de ese sistema. Se encuentra dentro de la tradición de la socialdemocracia (un retorno a los orígenes de esa opción) por lo que es una buena base para un pacto global de la izquierda.