viernes, 20 de julio de 2012

Trampa de la liquidez


20 de julio de 2012.

Ignacio Escañuela Romana.

Fingimos que la gran corriente que da vida a la economía sigue corriendo. Que discurren en fuerte procesión, a través de ella, los ingresos y gastos, las compras y las ventas, las inversiones. Expresamos en cifras anuales esa corriente, teniendo en cuenta el resultado final: tantos metros cúbicos por segundo, es decir tantas operaciones finalistas por unidad de tiempo.

Pero en realidad, en España la corriente se ha detenido. Somos incapaces de comprender que el corazón sufre una parada llamada trampa de la liquidez. Todos atesoramos, nadie quiere gastar si implica pagar. Mantenemos los saldos contables y, mientras, mantenemos una ficción. Las empresas van cerrando, las Administraciones Públicas dejan de pagar, las familias quedan en desempleo y el hambre y la extrema necesidad avanzan, y lo hacen implacablemente.

Algún día la historia pedirá cuenta a unos gobernantes que, contra toda la teoría económica de las áreas monetarias y los procesos de deflación, quisieron mantener una dolorosa mentira llamada euro.