domingo, 8 de mayo de 2016

El impacto financiero de una salida del euro.

8 de mayo de 2016.
Ignacio Escañuela Romana.

A menudo se plantea la salida de España del euro. Se interpreta correctamente que el euro es una zona monetaria en la que España no debería estar.

Efectivamente, España no debería haber entrado en esta unión monetaria, porque esto le ha provocado un tremendo shock deflacionario, añadido a los estallidos inmobiliario y financiero. Creo que hay pocas dudas de que España hubiera sufrido una crisis más benigna y corta si hubiera podido contar con una moneda propia.

De hecho, las condiciones de unión monetaria no las cumple el euro. En esto está de acuerdo la literatura científica. Lo que se concreta en que los ciclos económicos de los países miembros no van coordinados. Cuando unos países sufren recesiones, otros se están expandiendo. Haciendo imposible la labor del Banco Central que no puede implementar políticas simultáneas restrictivas y expansivas.

Todo lo anterior se agrava por el consenso en torno a la teoría clásica de un Banco Central cuyo único objetivo declarado es la moderación de la inflación. No tiene que luchar por el pleno empleo, que debería ser un objetivo primario.

España carece de política monetaria. Ha sido el déficit público el que ha salvado del colapso al sistema económico, ya que ha tenido un doble efecto que veo poco reconocido en la opinión pública y en los programas políticos:

- Ha sostenido la demanda efectiva. Siendo el elemento central que ha evitado una catástrofe humanitaria.

- Ha impulsado el tipo de interés real en España al alza, lo que ha atraído capitales exteriores permitiendo a la economía financiarse. 

Lo que nos lleva a concluir necesariamente que es urgente la existencia de instrumentos fiscales europeos que permitan ayudar a equilibrar los ciclos recesivos en algunos países, a partir de transferencias desde los países en expansión.

Dicho esto, plantear la salida del euro en España tiene un grave problema: la posición deudora frente al exterior de España. Veamos los datos de España. Tomemos la posición de inversión internacional neta la final del primer trimestre de 2015, datos del Banco de España. La posición de inversión internacional neta es simplemente activos en inversiones de España en el exterior menos pasivos en inversiones del exterior en España. Aproxima la deuda neta que debe España al exterior en su conjunto.

Esta posición era en junio de 2015 negativa: debíamos neto el 92,5% del PIB. La deuda externa bruta exigible a España ronda el 168% del PIB. A finales de 2015 unos 1.815.216.000.000 euros.

Supongamos que mañana España decide abandonar el euro. Debería ser, por cierto, una decisión inesperada. Como comprobó Grecia, si los mercados e instituciones esperan que vamos a salir del euro, el "corralito" (que los bancos no pueden funcionar y el dinero se queda retenido) es inmediato y prolongado en el tiempo.

No sabemos cuánto se devaluará la moneda nacional recuperada por España, digamos "peseta". Pero sí sabemos, sin ningún lugar a la duda, que se devaluaría fuertemente respecto al euro. Argentina soportó una depreciación superior al 200% cuando eliminó el tipo de cambio fijo entre su moneda y el dólar. Algo así no le pasaría a la peseta, pero es difícil poder prever cuánto se depreciaría. Sospecho que los cálculos que se hacen de un 35% son excesivos a medio plazo. Yo apostaría por un valor entre el 20 y el 25% si la política monetaria fuera sensata. Pero a corto plazo bastante más por la incertidumbre.

Un 25% de incremento significa un salto negativo en la posición de inversión internacional neta, para una España muy endeudada. Más que devolver, justo en un momento en que sería difícil o casi imposible encontrar financiación internacional. Los canales de intercambio monetario, a corto y largo plazo, se secarían.

Depreciarse, además, significa que vendes más barato, pero también que pagas muy mal tus importaciones y pagas también con problemas tu deuda. A lo que se añade la subida inmediata del tipo de interés real, necesario para evitar sucesivas salidas de capital; y la incertidumbre, el riesgo que percibirían los inversores extranjeros durante unos años.

En definitiva, salir del euro podría tener ventajas en tanto aíslas tu política monetaria del impacto de los intercambios exteriores. Puedes recuperar tu política monetaria. Pero nuestra posición internacional es tan negativa, y el impacto tan duro y con tantos riesgos, que mi conclusión ahora mismo es la siguiente:

Primero, el óptimo es actualmente que se modifique la política económica de la zona euro hacia la expansión de la demanda efectiva en casos de recesión. Introducir mecanismos fiscales reequilibradores. A lo que habría que añadir una modificación en los estatutos del BCE que sitúen el pleno empleo como uno de los objetivos de la política monetaria de la zona.

Segundo, si esto no es posible, España podría plantearse la salida del euro, pero dentro de un esquema consensuado y negociado para varios países. Lo ideal sería dejar en funcionamiento mecanismos de cooperación y asistencia, y llevar a efecto políticas conjuntas de cooperación en los tipos de cambio. A lo que se añadiría necesariamente programas de liquidez para afrontar a corto y medio plazo la deuda externa. 

No es fácil. Pero todos saldríamos ganando.

domingo, 1 de mayo de 2016

¿Estancamiento?. Quizás.

30 de abril de 2016.
Ignacio Escañuela Romana.

El crecimiento económico a nivel mundial se ha estancado relativamente, por debajo del 3'5% en el promedio ponderado. Esta bajada en las perspectivas de crecimiento puede deberse a múltiples factores, algunos a corto plazo o cíclicos; otros, más preocupantes, a largo plazo. Es difícil decidir si son movimientos de mayor o menor amplitud. Porque los shocks tecnológicos son probablemente una de las grandes incógnitas de la economía.

Lo que preocupa, y me inquieta personalmente, es el estancamiento tecnológico desde 1973, que parece acelerarse. Quizás no sea a muy largo plazo, pero empieza a ser muy amplio. No es una certeza, pero sí un escenario a tener en cuenta.

Repasando datos, que tomo del United States Bureau of Labor Statistics, sobre el PNB por hora trabajada, creo que puede observarse con claridad el problema. He tomado una muestra de países relevantes, he calculado los incrementos porcentuales anuales. He estimado las medias por períodos.

Media de los incrementos porcentuales en el PIB producido por hora trabajada.
  Canada France Germany Japan Korea
1971 a 1974 2.23 5.60 4.62 5.41 6.03
1975 a 1984 1.72 3.15 2.80 3.34 6.45
1985 a 1994 0.85 2.35 2.54 3.76 6.88
1995 a 2004 1.42 1.96 1.73 2.00 5.36
2005 a 2014 1.01 0.72 0.86 0.88 3.63
  Netherlands Spain Sweden United Kingdom United States
1971 a 1974 5.44 5.75 3.61 3.35 1.92
1975 a 1984 2.46 4.23 1.62 2.92 1.44
1985 a 1994 1.40 1.89 1.45 2.20 1.48
1995 a 2004 1.52 0.22 2.74 2.23 2.28
2005 a 2014 0.63 1.30 0.75 0.45 1.10

Se observa una caída en la producción del PNB por hora trabajada preocupante.

¿Esto qué significa?. El crecimiento a largo plazo depende de las mejoras organizativas, tecnológicas  y de gestión. Se denomina crecimiento intensivo, porque con las mismas cantidades de factores productivos (personas, capital invertido) producimos más. El crecimiento económico por acumulación de factores tiene claros límites. El producto de mejoras tecnológicas no. Los ingresos per capita de las personas tienden, por ello, a correlacionarse estrechamente con los aumentos a largo plazo de esta producción por hora.

Una reducción del crecimiento anual de la producción nacional por hora trabajada significa inevitablemente un menor crecimiento económico.

¿Causas?. No las conocemos con exactitud. ¿Políticas para evitarlo?. Como no conocemos las causas, las políticas tampoco. Las respuestas tienden a ser anecdóticas y poco o nada significativas.



sábado, 6 de febrero de 2016

¿Sin ventana de oportunidad?.


¿Sin ventana de oportunidad?.

Ignacio Escañuela Romana.
6 de febrero de 2016.

Leo los programas electorales, atiendo las informaciones de las negociaciones para formar gobierno en España. Me surge la duda de si comprendemos que nuestra capacidad de decisión dentro de la zona euro es casi irrelevante.

En principio, la economía española es, en la zona euro, algo equivalente a una Comunidad Autónoma en el modelo español. Comparte moneda con el resto de países del euro, por lo que no tiene ninguna capacidad de plantear una política monetaria. Y, si es cierto que mantiene una capacidad teórica de decisión en política fiscal, no lo es menos que con una deuda pública del 100% de su PIB, ya no puede tomar decisiones de estímulo a través del gasto público.

Hace diez años era del 38'90% de nuestra renta nacional. Es precisamente nuestra posición en la moneda común la que ha disparado el gasto como única vía de amortiguar el impacto del ciclo económico. Pero ya no queda margen de uso. No es casualidad que Italia debe, en este concepto, el 135% de su PIB, Grecia el 171%, Portugal el 131%. Y, sin embargo, Alemania, la economía dominante de la zona, el 72%, en un leve crecimiento en diez años desde el 66'50%.

Sin embargo, como demostró la crisis griega, el mejor modelo para comprender la situación española es el de una economía con tipos de cambio fijos y casi movilidad perfecta del capital entre fronteras. Cuando Grecia pretendió renegociar el pago de su deuda, el BCE privó de financiación suficiente a los bancos griegos, forzando un “corralito”. Un Estado no podría cerrar las entidades bancarias y medios de pago de una de sus regiones, comunidades o Estados federados. En la zona euro se hace.

Cualquier modelo estándar de una economía con esas características, como es ahora mismo la española, prevé que el tipo de interés real puede ser una limitación clave de las políticas. La economía se ve obligada a mantener un tipo de interés real que le permita financiarse. Ahora bien, cuanto mayor sea este tipo de interés, menor será el crecimiento, ya que un coste adicional de financiación implica menores inversión y consumo.

Los últimos datos disponibles resaltan los diferentes costes que afrontan las economías de la zona euro. Tomo el tipo de interés (la deuda pública a 10 años) y le resto la tasa de inflación última conocida, para calcular el coste efectivo, real, de pedir prestado. España tiene un tipo de interés real del 2'34%, Italia 1'40%, Grecia el 11%, frente a Alemania el 0'25%, la zona euro global el 0'35% (datos del The Economist). Lo que tiene que ver con el paro: España el 21'4%, Italia el 11'3%, Grecia el 24'5%, frente a Alemania 6'3% y la zona euro global el 10'5%.

El problema reside en que una economía sobreendeudada y que se expone a subidas de tipos de interés y problemas de financiación externa, difícilmente puede lanzar programas fiscales de estímulo. Ni puede plantear medidas coherentes que modifiquen sustancialmente la situación de derechos laborales, porque rápidamente generaría problemas de financiación y una subida de costes salariales que tendría un impacto negativo en las exportaciones netas, y, por lo tanto, en la capacidad misma de sostener el gasto público.

En definitiva, sostener una política keynesiana de aumento de la demanda efectiva y un programa sustancial de mejora de derechos laborales requiere, como condición sine qua non, poseer un tipo de cambio flotante y una moneda propia. La otra posibilidad es lograr una mayoría de gobiernos de izquierdas en la zona euro, que genere una política diferente y un cambio en los estatutos del BCE. Pero esta mayoría no existe. En el euro actual, no hay ventana de oportunidad.

sábado, 17 de octubre de 2015

Desigualdad y pobreza en Europa.

17 de octubre de 2015.

Ignacio Escañuela Romana.

Creo que no somos conscientes de la desigualdad y pobreza que marcan nuestras sociedades. Y menos, aún, del hecho de que la pobreza demuestra la carencia de políticas públicas para luchar contra ella.

Es cierto que la desigualdad tiene algo de inevitable. Por muchos factores y resultados. Pero la intensidad de las diferencias y la pobreza muestran la preferencia social. Enseñan con claridad lo que somos, lo que queremos ser.

Tomo datos básicos de 2013, de Eurostat. Clasifico por países, desde mayor desigualdad hasta la menor. Desde mayor pobreza, hasta la inferior.

He tomado los datos de disgualdad respecto a la mediana. Es decir, 60% por debajo de los ingresos de la familia representativa que tiene la posición central en una sociedad. Y, también 40% por debajo. Cuánto mayor sea el porcentaje de la población por debajo del 60% y el 40%, mayor será la desigualdad. He añadido los datos de renta per cápita, también para 2013 (a precios constantes de 2010, datos estadísticos del Departamento de Agricultura, Gobierno EEUU).



Por debajo de la mediana de los ingresos.

40,00% 60,00% Renta p.c.
Grecia 11,1 23,1 22758,4693254581
España 9,3 20,4 29047,0934974736
Italia 8,3 19,1 33255,7300498223
Portugal 8 18,7 20458,4090006416
Polonia 5,8 17,3 13393,1121358436
UE-28 5,7 16,7 33550,7155734105
UE-15 5,5 16,5 39046,5817236531
Austria 4,9 14,4 47429,5618333991
Eslovaquia 4,9 12,8 17312,5427582814
Dinamarca 4,8 12,3 57557,138361404
Irlanda 4,7 15,7 46941,317503117
Suecia 4,5 14,8 52487,5268430873
Reino Unido 4,4 15,9 39507,6493419221
Alemania 4,2 16,1 43769,4510127282
Hungría 4 14,3 13276,0216855321
Bélgica 3,9 15,1 44327,2560419789
Eslovenia 3,7 14,5 23347,1977161486
Luxemburgo 3,5 15,1 99882,3952457984
Francia 3 13,7 41314,2146546181
Países Bajos 2,5 10,4 49437,5105711423
Rep. Checa 2,3 8,6 19595,7016944557
Finlandia 2,2 11,8 45530,9105367508

Los peores datos son de Grecia, España e Italia. Los mejores de Finlandia. Pero llama la atención que no hay una relación directa e inmediata entre la renta per cápita y la desigualdad. Por ejemplo, la República Checa con menor PIB per cápita que España, tiene, no obstante, una desigualdad muy inferior.

Viendo ahora los datos de pobreza severa:



Privación severa Sin comida proteínica cada 2 días
Hungría 26,8 33
Grecia 20,3 13,8
Italia 12,4 14,2
Polonia 11,9 13,3
Portugal 10,9 3,3
Eslovaquia 10,2 23,7
Irlanda 9,8 3,9
UE-28 9,6 10,6
Reino Unido 8,3 8,7
UE-15 7,2 8
Eslovenia 6,7 9,7
Rep. Checa 6,6 13,1
España 6,2 3,5
Alemania 5,4 8,4
Francia 5,1 7,4
Bélgica 5,1 4,6
Austria 4,2 8,3
Dinamarca 3,8 3
Finlandia 2,5 3,2
Países Bajos 2,5 2,6
Luxemburgo 1,8 2,4
Suecia 1,4 1,5

Se observan datos alarmantes en varios países europeos. Porque hablamos aquí de pobreza extrema. De desnutrición. España tiene programas y asociaciones que amortiguan la desigualdad para evitar que se refleje linealmente en situaciones de pobreza. 

En cuanto al índice S80/S20, que es la renta del 20% más rico, respecto a la renta del 20% más pobre: por cuánto multiplicamos la renta per cápita desde los más pobres a los más ricos. Cuánto mayor sea el número, más desigualdad.


Índice S80/S20
Grecia 6,6
España 6,3
Portugal 6
Italia 5,7
UE-28 5
UE-15 4,9
Polonia 4,9
Irlanda 4,7
Luxemburgo 4,6
Alemania 4,6
Reino Unido 4,6
Francia 4,5
Dinamarca 4,3
Hungría 4,2
Austria 4,1
Bélgica 3,8
Suecia 3,7
Finlandia 3,6
Países Bajos 3,6
Eslovenia 3,6
Eslovaquia 3,6
Rep. Checa 3,4


De nuevo nos encontramos con mayor desequilibrio en los países del sur de Europa, por factores culturales y de preferencia social.

Aquí acudo a la explicación dada por uno de los mayores especialistas mundiales en las causas y de la desigualdad: " Este hecho muestra como las causas mayores del crecimiento de las desigualdades tanto dentro de cada país como a nivel mundial son políticas (es decir, relacionadas con las relaciones de poder) más que económicas. En aquellos países donde el mundo del trabajo tiene mayor poder político hay menos desigualdades. Y en aquellos países donde el capital (los grandes grupos financieros y económicos) tiene mayor influencia política, las desigualdades son mayores.". Vincenç Navarro: 

http://www.vnavarro.org/?p=8323.

El origen es político. De hecho, la desigualdad en España increíblemente no es el tema central de las próximas elecciones generales. Debería serlo.


miércoles, 7 de octubre de 2015

Crecimiento y paro en España (II).

A partir del artículo anterior, ¿Cuánto tiene que crecer el PIB a precios constantes español para crear empleo. ¿Cuánto vale la Ley de Okun para España actualmente?.

Una simple regresión lineal (MCO) nos da una idea aproximada de estas cantidades.

Y = IEPA =incremento porcentual trimestral de la población ocupada con datos EPA. Desestacionalizada.

X = IPIBC = incremento porcentual trimestral del PIB a precios en euros constantes, datos anualizados para cada trimestre.

Modelo:    Y = b(1)X + b(2)  + U,      usando el programa econométrico Easyreg.
U es el término de error, que debe tener las características de un proceso estocástico.

b(1)         1.4700131      (valor t: 29.673) 

b(2)        -0.3154761     (valor t -9.247)                        

n = tamaño de la serie = 49

Coeficiente de determinación =  0.9493
Coeficiente de determinación ajustado =  0.9482

F test: F(1,47) = 880.51

Todos los estadísticos señalan que tenemos una relación significativa, relevante, entre ambas variables. Pero existe claramente un problema de autocorrelación de las discrepancias: Durbin-Watson test = 0.368219.

Habría que realizar ajustes en la estimación. Pero como primera aproximación vale.

Nos indica que a partir crecimientos trimestrales del 0.2146% comienza a crearse empleo en España. Es decir, a partir de aumentos de 0.8612% en el PIB anual, a lo largo de un año entero.

Como estamos creciendo a tasas de entre 2.67% y el 3%, cabe esperar una aumento de la población ocupada de entre el 3,61% y el 4.1% en 2015. En otro artículo del blog hice un pronóstico en base a estimación por series temporales.

Veremos al final del año los datos.

domingo, 4 de octubre de 2015

Crecimiento y paro en España.

Ignacio Escañuela Romana.
3 de octubre de 2015.

Existen dos fuentes de crecimiento, en general. La acumulación de factores y la mejora en la eficiencia de esos factores (tecnología). Los factores son trabajadores, inversión en su formación, capital físico, y características de ese capital. La tecnología es todo lo que organiza a estos factores para, finalmente, producir.

En relación exclusivamente con el empleo en España, el crecimiento de los últimos trimestres puede venir, del mismo modo, de mejoras en la productividad laboral y de incorporación de trabajadores desempleados. No hablo de productividad general, de todos los factores, sino sólo de la laboral.

¿Qué impacto está teniendo el crecimiento en el descenso del paro?. ¿Cuál es la relación?. ¿Crece el empleo más rápidamente que en anteriores recuperaciones?. La Ley de Okun establece que la relación entre crecimiento económico y evoluación del desempleo es muy estable en cada economía.

Como casi siempre en este blog, acudo a los datos para intentar sacar conclusiones. Y lo he hecho de dos formas para lograr contrastar los resultados. En todos los casos, datos desestacionalizados.

Primero, he tomado las siguientes series:

- Serie mensual de consumo de energía primaria. Es una variable muy bien relacionada con la renta nacional. Si hay mejoras en la eficiencia energética productiva, podríamos observar que se consume menos energía por cada trabajador.
- Serie mensual de afiliados a la Seguridad Social. Tiene la ventaja de ser un dato efectivo, y no lo que una persona declara en una encuesta. Pero también presenta varios problemas. Los trabajadores podrían permanecer siéndolo, aunque sin cotizar. O en algunos regímenes podrían cotizar sin desarrollar un trabajo real. Además, no recoge las posibles variaciones en la duración de la jornada laboral. Si fuese cierto que los nuevos contratos son usualmente a tiempo parcial, nos encontraríamos una caída en la productividad laboral falsa.

Veamos la serie de consumo de energía primaria dividida por la serie de trabajadores afiliados a la Seguridad Social.


              CENE            AFIL         CENE/AFIL
         Tm equiv. Petróleo)(personas)
ENE 1985    70129000,00    10551089,42    6,65
ENE 1986    70828000,00    10553436,67    6,71
ENE 1987    73977000,00    10829849,58    6,83
ENE 1988    75704000,00    11163830,00    6,78
ENE 1989    80596000,00    11651636,58    6,92
ENE 1990    85447000,00    12171249,00    7,02
ENE 1991    88985000,00    12536461,33    7,10
ENE 1992    90680000,00    12647463,92    7,17
ENE 1993    91506000,00    12501493,50    7,32
ENE 1994    90709000,00    12072615,67    7,51
ENE 1995    94112000,00    12070381,67    7,80
ENE 1996    97303000,00    12321931,33    7,90
ENE 1997    98455000,00    12528444,92    7,86
ENE 1998    104180000,00    12978587,58    8,03
ENE 1999    111785000,00    13655573,58    8,19
ENE 2000    116477000,00    14405504,92    8,09
ENE 2001    121377000,00    15116487,92    8,03
ENE 2002    125526000,00    15693564,75    8,00
ENE 2003    128440000,00    16166266,83    7,94
ENE 2004    132842000,00    16655035,33    7,98
ENE 2005    139429000,00    17121343,33    8,14
ENE 2006    145815000,00    17913395,08    8,14
ENE 2007    144604000,00    18649111,58    7,75
ENE 2008    147551000,00    19181830,67    7,69
ENE 2009    140713000,00    18925534,17    7,44
ENE 2010    128748000,00    17866453,58    7,21
ENE 2011    130007000,00    17559344,25    7,40
ENE 2012    128902000,00    17288212,42    7,46
ENE 2013    129602000,00    16677220,75    7,77
DIC 2013    120958000,00    16227662,08    7,45


Desde 2007 a 2013 se observan pocas modificaciones en la cantidad de toneladas equivalentes de petróleo consumidas por la economía española por cada trabajador afiliado a la Seguridad Social. No se observan avances en la eficiencia energética productiva. Todas las modificaciones en la producción vendrían de cambios en la fuerza productiva.

Segundo, he tomado las series:

- Serie trimestral de PIB a precios de mercado. Precios constantes de 2005.
- Serie trimestral de ocupados, según datos de la EPA. Datos, pues, de encuesta.

                EPA            PIBC                PIBC/EPA
             (personas)     (PIB precios ctes.
                             euros, datos anuales 
                             en trimestres)
DIC 2002      16790100,00    928638000000,00    55308,66
01/03/2003    16942700,00    935831000000,00    55235,06
01/06/2003    17106775,00    942900000000,00    55118,51
01/09/2003    17288450,00    950206000000,00    54961,90
DIC 2003      17475600,00    958239000000,00    54832,97
01/03/2004    17644975,00    965415000000,00    54713,31
01/06/2004    17793900,00    972901000000,00    54676,10
01/09/2004    17954675,00    981209000000,00    54649,22
DIC 2004      18142250,00    988584000000,00    54490,71
01/03/2005    18383725,00    997019000000,00    54233,79
01/06/2005    18669150,00    1006118000000,00    53892,01
01/09/2005    18952400,00    1015186000000,00    53565,04
DIC 2005      19207000,00    1025390000000,00    53386,27
01/03/2006    19417575,00    1035898000000,00    53348,47
01/06/2006    19600325,00    1046572000000,00    53395,65
01/09/2006    19767550,00    1057449000000,00    53494,19
DIC 2006      19939100,00    1068191000000,00    53572,68
01/03/2007    20111375,00    1078881000000,00    53645,31
01/06/2007    20283700,00    1089052000000,00    53690,99
01/09/2007    20449300,00    1098821000000,00    53733,92
DIC 2007      20579925,00    1108450000000,00    53860,74
01/03/2008    20668050,00    1116578000000,00    54024,35
01/06/2008    20684550,00    1122638000000,00    54274,23
01/09/2008    20635300,00    1124346000000,00    54486,54
DIC 2008      20469650,00    1120819000000,00    54755,16
01/03/2009    20135750,00    1111592000000,00    55204,90
01/06/2009    19762575,00    1099571000000,00    55639,06
01/09/2009    19398075,00    1088836000000,00    56131,14
DIC 2009      19106850,00    1080763000000,00    56564,16
01/03/2010    18948975,00    1077922000000,00    56885,50
01/06/2010    18848200,00    1078230000000,00    57205,99
01/09/2010    18778350,00    1079485000000,00    57485,62
DIC 2010      18724475,00    1080913000000,00    57727,28
01/03/2011    18667800,00    1081192000000,00    57917,48
01/06/2011    18635525,00    1080132000000,00    57960,91
01/09/2011    18551900,00    1077677000000,00    58089,85
DIC 2011      18421425,00    1074237000000,00    58314,54
01/03/2012    18256150,00    1069542000000,00    58585,30
01/06/2012    18040275,00    1063987000000,00    58978,42
01/09/2012    17836075,00    1058394000000,00    59340,07
DIC 2012      17632675,00    1051799000000,00    59650,56
01/03/2013    17448950,00    1045959000000,00    59943,95
01/06/2013    17299475,00    1041587000000,00    60209,17
01/09/2013    17190050,00    1038861000000,00    60433,86
DIC 2013      17139000,00    1038862000000,00    60613,92
01/03/2014    17119100,00    1040506000000,00    60780,41
01/06/2014    17167200,00    1043745000000,00    60798,79
01/09/2014    17235700,00    1048009000000,00    60804,55
DIC 2014      17344175,00    1053297000000,00    60729,15
01/03/2015    17470225,00    1060251000000,00    60689,03

Puede observarse aumento en la productividad laboral durante la crisis, y estancamiento antes y después. El crecimiento a partir de 2014 coincide con el estancamiento en la productividad laboral. Mientras entre 2008 y 2013, la productividad laboral aumenta.

En consecuencia, el crecimiento a partir de 2013 se daría aumentando la población ocupada, con el descenso consecuente en el paro.

Lo compruebo.


He colocado los incrementos en los ocupados, en % trimestral, respecto a los incrementos en el PIB a precios constantes, en % trimestrales. La relación es bastante clara y se mantiene en la crisis y la recuperación. No parece haber un cambio de parámetro. El aumento del empleo no es más rápido que en recuperaciones anteriores.

Ya puedo sacar algunas conclusiones:

Primero, aumenta la productividad laboral en los años de la crisis, pero no la eficiencia energética por trabajador. Esto no quiere decir que haya aumentado la productividad total de todos los factores. Probablemente haya empeorado. De ahí el comportamiento de la eficiencia energética.

Segundo, la recuperación a partir de la crisis se centra en la incorporación de trabajadores. El ritmo de aumento de la población ocupada es el mismo que el observado desde 2002. No hay una aceleración.

jueves, 27 de agosto de 2015

La economía griega ante el desastre.

Un último comentario sobre el acuerdo de rescate.

Ignacio Escañuela Romana.

Veamos las bases macroeconómicas del acuerdo de rescate (el tercero) de la economía griega:

1. Subir el IVA.
2. Reducir pensiones.
3. Saldos presupuestarios primarios positivos.
4. Medidas en derecho laboral que aseguren que los salarios reales pueden bajar.

Imponer una subida de impuestos y una bajada de gasto público supone un choque procíclico brutal sobre una economía que ha perdido la cuarta parte de su renta nacional en los últimos años, y que ha recaído en los últimos trimestres en una nueva recesión dentro de la depresión.

Es decir, el acuerdo consiste en reducir la demanda efectiva griega y así conduce a mayores pérdidas del PIB, más desempleo y mayor pobreza. En una sociedad tremendamente empobrecida.

Simplemente no funcionará.

Como diría James Tobin: "I am quite dismayed by the prevalence in my profession today, in a particularly virulent form, of the macroeconomic doctrines against which I as a student enlisted in the Keynesian revolution". Entiendo que la nueva macroeconomía clásica consiste en creer que la confianza lo soluciona todo y es imposible el desempleo.

No es así. El acuerdo lleva a la economía griega al desastre. Espero equivocarme.